Me invade una sensación de caos constante... No sé poner límites... Idealizo a las personas aunque las acabe de conocer... Mis relaciones personales se caracterizan por su inestabilidad... Vivo en los extremos de la realidad: en un TODO o NADA , en una ingenua credulidad o una desconfianza paraonoide, en el AMOR o en el ODIO... Intento autodestruirme desesperadamente...

lunes, 14 de abril de 2014

El ChiCo deL bArRiL

Tengo un pequeño cuelgue por un tío. Lo conocí hace tiempo en una fiesta
y me lo volví a encontrar el viernes. Yo lo llamo El chico del barril porque la primera vez que lo vi apareció con un barril de cerveza de cinco litros. Las otras veces no me había atraído, pero en esta no sé qué pasó que me moló. Estuvimos hablando casi toda la noche. Cada vez que me veía seria, sola o algo retraída venía a decirme que sonriera y se quedaba dándome conversación. En la discoteca lo abracé y me dijo: "Si quieres puedes hacerlo otra vez", así que lo volví a abrazar. Al menos creo que dijo eso porque no escuchaba una mierda y capaz que pequé de flipada. Hubo un momento en que nos quedamos solos: yo estaba sentada en un muro y él me cogió de la mano para que bailase. No me apetecía y lo acerqué a mí para comprobar hasta dónde podía llegar. Es cierto que se acercó y me abrazó, pero también que decidió retirarse. Me contó que normalmente era más fácil entrarle a chicas extranjeras, que hablar con las chicas de aquí podía resultar difícil. Me tocó la polla esa actitud porque luego los tíos van diciendo que les gustan los retos y que no quieren chicas que les digan a todo que sí. ¡Mentira! Quizás es un gen que solo existe en mi ciudad porque de verdad que es complicadísimo que un tío te entre, son todos unos rajados. En cambio, en Madrid o el extranjero los tíos son mucho más decididos, dónde va a parar. Nos despedimos de una forma muy normal: dos besos y a ver si coincidimos por ahí otro día. A la mañana siguiente una amiga me escribió para decirme que un amigo de El chico del barril le había pedido mi número y no sé si lo hizo realmente para quedar conmigo porque le caí bien o porque el tío este se lo pidió. A día de hoy no me ha escrito ninguno. Y encima me estoy empezando a comer la cabeza. No sé si las cosas pasaron como yo creo o el alcohol me hizo verlo todo más bonito. Pensaba que iba guapísima y acabo de ver una foto de esa noche y de guapa, poco, la verdad... La coña es que esto me pasa mucho últimamente. Las noches son estupendas y las mañanas terribles.

Para rematar, al salir de la discoteca se me acercó un chica que no había visto en la vida y me suelta: "¿A que por amor perdonamos cosas que normalmente no perdonaríamos?" Respondí que yo no (fuerte cínica) y me contesta: "Me gustaría ser como tú. Sé que mi novio me engaña y aun así no puedo dejarle". En estas que viene el colega y ella le dice: "Es por mí, ¿verdad? ¿Es porque estoy gorda?" Por poco mato a la chica ahí mismo. Era guapísima: pelo largo, negro, cutis perfecto, delgada y con un top que enseñaba cuerpazo... Entonces, ¿qué mierda está pasando para que una tía así crea que tiene la culpa de que le pongan los cuernos? Cuando unos cuernos son siempre culpa del que los pone, a mí no me jodas. Me quema mucho esta sociedad. Normal que esté como una cabra.

4 comentarios:

Laly H dijo...

me cargan las mujeres asi (la parte del final) me recuerdan a mi madre. Definitivamente la hubiese zamorreado a ver si reaccionaba así jajajaja. En fin, ojala tengas suerte y este niño te llame

Miriam Pérez dijo...

Si puedo seguirte desde el ordenador, lo haré :) desde el iPad no veo la opción y estoy de viaje. Me gusta lo amenas que cuentas las cosas. A ver qué acaba pasando con el chaval ese. Y si al final nada, pues a otra cosa. Que las personas como la chica del final no hay quien las trague... Un beso!

Kindergirl dijo...

acabo de leer tu blog y me ha encantado.... a veces me siento un poco identificada contigo...sobre todo con los tíos uhuhuhu que historias. Yo nunca entro, que me entren XD y si no...next!! muakk

Lerosaic dijo...

Hola, acabo de llegar a tu blog y me ha gustado mucho, sobre todo este tema de las inseguridades que cargamos las mujeres como una eterna mochila, un saludo.